Costa del Sol
El magnífico clima de la Costa del Sol permite pasar gran parte de la vida a cielo abierto. Comer tapas en la terraza de un buen restaurante es una de las maneras más apreciadas de disfrutar de la cultura culinaria mediterránea - entre las comidas principales.
El aceite de oliva es uno de los ingredientes más importantes de la cocina española, y se utiliza sobre todo para las ensaladas, el gazpacho y las famosas frituras. La gran variedad de pescados y mariscos forma la base gastronómica de los mejores restaurantes en Marbella y sus alrededores. Los crustáceos (langostinos, cigalas, langostas...) son de primerísimo calidad, igual que el pescado de la costa malagueña, que es la base para la preparación de los pescaítos fritos (sardinas, salmonete, calamar...). Las sardinas se preparan en pinchos. Una manera especial de preparación es la de pincharlas directamente en la playa y asarlas a la parrilla. Buenísimos están también la lubina, la dorada, el atún y el rape, que se preparan de diferentes maneras: a la sal, mechados, en sopas y cazuelas...
Los vinos de Málaga tienen fama mundial y están protegidos a través de la denominación de origen. Riojas de primera calidad y vinos blancos secos. Sin embargo, los vinos blancos más apreciados son dulces, como el lágrima y el moscatel.
Aparte de la cocina andaluza, cuyas mejores representantes se encuentran en Marbella, la Costa del Sol ofrece además gran cantidad de restaurantes internacionales de los orígenes más diversos, desde la cocina exótica proveniente del Líbano, de Escandinavia, Japón y Hungría, hasta las más famosas culturas gastronómicas como la francesa, la china y la italiana.
Además, Marbella posee el privilegio de tener algunos restaurantes que forman parte de la categoría más alta del país y que se encuentran en las guías culinarias más famosas.